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THE BROTHERSWOODS OF ETERNAL LOVE , SURFEROS TRAFICANTES DE DROGA

By Septiembre 15, 2018 LITERATURA No Comments

Hubo un tiempo no muy lejano donde los sueños estaban al alcance de la mano, un tiempo en el que los jóvenes, guiados por sí mismos, decidieron vivir conforme a sus propósitos liberando una de las batallas culturales más sustanciales habidas entre dos generaciones, la antigua y la nueva. Esto sucedió aproximadamente durante las tres primeras décadas de la segunda mitad del siglo XX en Estados Unidos y por norma general ha adoptado el nombre de contracultura. Lo que quizá nunca pensó esta sociedad, la contracultural, una vez alcanzada cierta madurez, fue que también debería lidiar una batalla consigo misma llegado el momento, una batalla existencial donde dar sentido último a su trascendencia.

Surferos, tráfico de drogas, enfrentamientos políticos por el monopolio del LSD, sectas, mafia hippie y trascendentalismo psicodélico. Estas son algunas de las piezas que protagonizaron el verano del amor, un episodio de la contracultura donde se creó una de las mayores redes de narcotráfico a nivel global conocidas hasta entonces bajo el señuelo de la libertad religiosa. Esta es la historia de The Brothers of Eternal Love, los surferos del amor eterno.


THE BROTHERSWOODS OF ETERNAL LOVE

La hippie mafia a lomos de una tabla de surf llena de droga


The Brotherswoods of Eternal Love

Drogas y religión, un combinación explosiva


Entre finales de los años sesenta y comienzo de los años setenta surgieron en Estados Unidos numerosas congregaciones lisérgicas que buscaban de alguna forma institucionalizar sus actividades enteógenas de manera oficial. Algunos ejemplos de ello son Psychedelic Peace Fellowship, creada en Nueva York por el abogado Michael Itkin para la defensa de los derechos gays, Universal Life Church, Church of the One Sermon, Church of the Three of Life o la Dog Commune, esta última creada a finales de los sesenta y que tenía como máximas comer solo frutos que caían de los árboles y adorar a los perros (se la considera una de las primeras asociaciones defensoras de los derechos de los animales). Por norma general todas ellas hacían del consumo de alucinógenos una metodología, una práctica que fue en aumento a la par de la progresiva prohibición de su uso recreativo por parte del gobierno. Es decir, algunos jóvenes querían consumir drogas pero el gobierno no lo permitió. La alternativa se convirtió en instituirse como religión para burlar la ley, una actividad que distorsionaba su verdadera motivación: el uso desmesurado de drogas.

Todos hemos escuchado alguna vez la expresión si no puedes con tu enemigo únete a él. Pues bien, esto es de alguna manera lo que sucedió en Estados Unidos durante una década devota, donde grupos de individuos de toda índole aprovecharon la banda ancha que les otorgaba la religión para la distribución y consumo de drogas lisérgicas en nombre de Dios, una combinación explosiva no exenta de eucaristía.

Timothy Leary

Estas asociaciones fueron extensiones de las Iglesias del Peyote, a quienes deben su origen. El ejemplo más representativo es la NAC, Native American Church, de 1914, posiblemente la más antigua y la única reconocida por el gobierno de Estados Unidos. Posteriores son Church of the Awakening, de 1958, formada por blancos de clase media interesados en el misticismo, quien también solicitó consolidarse como extensión religiosa para poder propagar el uso y suministro de peyote y mezcalina de forma normalizada; y Peyote Way Church, 1967, Arizona, que pretendía salvar al prójimo de las garras del mal de la tele basura, la comida rápida, la carne y las pasiones bajas a través de viajes trascendentales producidos por los efectos del peyote.

Bajo esta tendencia las Iglesias del LSD no tardaron en aparecer, y en 1966, un millonario de Nueva York que se dedicaba a los negocios de la bolsa, Billie Hitchcok, financiaba la League for Spiritual Discovery, liderada por Timothy Leary, que junto a The Brotherswoods of Eternal Love, se convirtió en el principal Lobby psicodélico que abogó por la legalización del consumo de LSD en Estados Unidos.

Timothy Leary, el templario psicodélico


Timothy Leary en su casa de Nueva York, 1966

En 1938 Albert Hofmann sintetizó por vez primera la dietilamida de ácido lisérgico, el LSD, que se divulgó a partir de 1947 con uso psiquiátrico por laboratorios, y que entrados los años cincuenta la CIA utilizó de forma fraudulenta sobre estudiantes y militares para analizar sus poderes de control mental y como herramienta para la guerra química. Sin embargo fue el uso recreativo que de esta droga hicieron los jóvenes durante el periodo de la contracultura lo que finalmente determinó su prohibición.

Su prohibición comenzó en 1962, y se consumó en 1968 bajo enmienda al considerar la posesión de LSD como delito menor y su venta como delito grave. Los gobiernos estatales y federales entendieron que el LSD amenazaba el tejido estructural de la vida estadounidense desde el tuétano, y sus consumidores no eran otros que personas desleales con su patria en tiempos de guerra, ciudadanos que se oponía a la Guerra de Vietnam.

“Ha llegado el momento de detener la venta de esclavitud de los jóvenes”,

Presidente Lyndon Johnson, 1968.

Aun así diferentes círculos continuaron defendiendo su potencial químico por su carácter terapéutico y comenzaron una cruzada personal financiando su uso y consumo pese al mandato gubernamental. Timothy Leary, escritor, psicólogo, investigador cuyos restos se enviaron al espacio, fue posiblemente su representante más popular.

Manifestación Human Be-in, San Francisco 1967. En el centro Timothy Leary preparado para declarar manifiestamente su oposición a la prohibición del consumo de LSD


LSD: Sus efectos pueden incluir alucinaciones con ojos abiertos y cerrados, sinestesia, percepción distorsionada del tiempo y disolución del ego, la alteración de la percepción,la conciencia y los sentimientos, además de sentir o visualizar sensaciones o imágenes que al consumidor le pueden parecer reales pero que no lo son.


Frente a las cada vez más restrictivas leyes del gobierno y en defensa del uso del LSD, el mes de septiembre de 1966 Timothy Leary fundó la League for Spiritual Discovery, una extensión religiosa que instituía el LSD como sacramento. La iniciativa duró poco, tan solo un mes, luego fue ilegalizada. Tras el bloqueo Timothy comenzó en 1967 una peregrinación personal por diferentes universidades de los EEUU con la finalidad de fomentar el uso del LSD e invitar a los jóvenes a que formarán sus propios grupos comunales psicodélicos, una cruzada que puso en alerta a la CIA. Comenzaba la persecución.

Si tomas un sacramento psicodélico, sales de tu casa y creas un desorden en las calles del César, este podrá arrestarte por crimen manifiesto. Pero tu derecho a tripar en casa es sagrado. Haz de tu casa un lugar santo constituyendo una religión. Cuando la escritures, debes especificar dónde tomarás el sacramento y con quién… Esos son los pasos básicos necesarios para proteger tu uso de drogas psicodélicas”, Timothy Leary. Star Own religión.

Timothy Leary

Timothy ya había tenido algunos encuentros con la ley antes de fundar su liga religiosa. En 1965 fue sentenciado a treinta años de cárcel al asumir la responsabilidad de su hija, a quien acusaron por posesión de marihuana mientras cruzaban la frontera de México. Timothy salió con la condicional. Y tres años más tarde, en 1968, la policía lo cazó portando marihuana, por lo que fue acusado y finalmente absuelto bajo libertad condicional.

En 1969 la Corte Suprema de EEUU concurrió a Timothy por el caso de 1965, del que salió victorioso y tras el cual presentó candidatura para gobernador de California compitiendo contra Ronald Reagan. Su campaña llevó como bandera el lema “Come Together”, que se consumó en la canción que Lennon compuso para apoyar su desastrosa campaña.

El 21 de enero de 1970 Timothy es condenado a diez de años por el proceso de 1968 e ingresa en prisión. Una vez dentro prepara y diseña su fuga. La estrategia fue manifestar buena conducta hasta conseguir un traslado a una cárcel de mínima seguridad donde se le otorgó una plaza como jardinero, oportunidad que aprovechó para fugarse en septiembre de ese mismo año. Los Brotherswood participaron pagando una cuota para la financiación de la Wather Underground, una organización que tenía como objetivo la liberación de Timothy Leary, pero el plan no salió bien.

En 1971 Timothy huyó a Suiza junto a su pareja perseguidos por la policía donde fueron capturados y retenidos durante un mes en 1972 sin conceder a Estados Unidos la extradición, hasta que finalmente fue detenido en Argelia en 1973. Para entonces Nixon lo había declarado “El hombre más peligroso de Norteamérica ”, condenado a 95 años de prisión bajo el miedo a que hiciera públicas sus ideas si se le concedía la libertad. Murió en la cárcel de un cáncer de próstata en 1996.

 

The Brotherswoods of Eternal Love


The Brotherswoods of Eternal Love

Bajo la influencia de Timothy Leary nacía un grupo de evangelistas anárquicos instituidos como orden religiosa movidos por el poder transformador de la droga, The Brotherswoods of Eternal Love, La Hermandad del Amor Eterno, un grupo de surfistas que hiló una de las redes de tráfico de LSD más grandes de Norteamérica, y que al poco tiempo la policía bautizó con el apelativo de la Hippie Mafia.

The Brothers of eternal Love fue “un grupo de surfers y delicuentes californianos, que adoptaron a Leary como gurú, quien les conectaría con los principales químicos y distribuidores de LSD. Desde una tienda de tablas de surf levantarían una de las mayores redes de tráfico de drogas en Estados Unidos. Escisión de la Neo-American Church, la Paleo American Church se establecía en Vermont en 1969, comulgando con los sacramentos alucinógenos incluso después de que su líder, Higuera Torn, se convirtiera al zen abandonando los psicodélicos”, Jaime Gonzalo. Poder Freak 3.

Hynson and Haley. Brotherswoods

Fundada por John Griggs, en un comienzo, la heroína fue su principal fuente de inspiración. Eran delincuentes callejeros, macarras agresivos sin escrúpulos, profesionales del asalto que de la noche a la mañana, tras un viaje alucinógeno, pasaron de ser delincuentes juveniles a una organización de carácter pacifista que pregonaba la no violencia y el consumo de ácido lisérgico como instrumentos para alcanzar una nueva sociedad de amor eterno y fraternidad humana. Y todo hay que decirlo, también formaron una de las mayores redes de tráfico de drogas a nivel internacional conocidas hasta el momento.

La metamorfosis se dio tras un asalto que la pandilla llevó a cabo en Hollywood, en el que robaron a un actor a punta de pistola, quien, entre otras cosas, poseía una gran cantidad de LSD. Los atracadores, tras hacerse con el botín, probaron con unas dosis, una experiencia que cambió para siempre sus vidas. De alguna manera se habían reinsertado gracias al LSD, y de forma inmediata, pero a un precio alto. Dejar la delincuencia suponía volver a empezar, volver a empezar desde cero, y lo que hicieron fue alejarse de la sociedad que no querían y diseñar una nueva a su gusto. La isla de Huxley fue la metáfora, un lugar donde ponerse de ácido hasta las trancas.

Hynson. Brotherwhood

Muchos de ellos fueron a vivir a Hawai, la Micronesia, a Tonga u otros destino remotos, pero la mayoría se instaló en Modjeska Canyon, California.

La hermandad fabricó su propia marca de LSD, el Orange Sunshine, y comenzó a distribuirlo a gran escala. Para ello se financiaban de la venta de hachís afgano que introducían en EEUU a través de ciudades como Londres, Frankfurt o Estambul. Coordinaron una red de contrabando a nivel global que adentraba la droga en el país escondida en tablas de surf, instrumentos musicales y furgonetas Volkswagen, toda una aventura al más estilo surfero californiano. De hecho, el surf siempre fue uno de sus pilares, la práctica de la esencia misma de su pensamiento, una actividad que los conectaba con la naturaleza (leer artículo Beach Bums), la comunión con las olas, Christ in the Curl.

The Brothers of eternal Love creían en el ácido como un sacramento, como una ventana a Dios mismo, una clave para desbloquear las puertas de la percepción. Y para materializar tal revelación no encontraron mejor fórmula que registrarse como iglesia. La razón práctica de su existencia se convirtió en encontrar la manera de poder consumir LSD de forma legal, para lo que era esencial conseguir la inmunidad religiosa al estilo de la League of Spiritul Discovery de Timothy Leary.

Fichas policiales de The Brotherswoods of Eternal Love

En la protesta de Human Be-In el ácido se consumió en cantidades industriales. Los Ángeles del Infierno fueron los elegidos para salvaguardar aquella bacanal lisérgica en la que unas 30 mil personas escucharon el discurso de Timothy, fliparon con la música de Jefferson Aeroplane y Grateful Dead, y donde la poesía de Allen Gimsberg encarnó la comunión psicodélica.

Tras la muerte de Giggs, la hermandad se propuso producir LSD de manera industrial, abarataron su coste y lo convirtieron en un producto de consumo de masas, la idea era distribuir tanto sol naranja que este sería virtualmente gratis. La policía los bautizó como la Hippie Mafia, agentes políticamente influyentes por su calado social, y comenzó la caza.

The Brotherswoods of Eternal Love

En 1970, después de ayudar a Timothy a escapar de la cárcel, la hermandad entregó a los Black Panthers 25 mil dólares que estos entregaron a Werther Underground para llevar al fugitivo a Afganistán. Y ese mismo año, en una orgía festiva en Laguna Beach, los Brotherwoods lanzaron desde un avión 25 mil tabletas de su ácido para gozo general de los asistentes. Aquel día la hermandad se convirtió en un ente lisérgico, en sustancia cósmica.

“Eran rebeldes y quería usar psicodélicos para desafiar al gobierno.


Tenían el tigre por la cola”,

Richard Alpert

La batalla estaba sembrada, la juventud colocada y dispuesta a comulgar con una orgía lisérgica que poco se diferenciaba de las misas dominicales mientras el gobierno neutralizaba una de las mayores redes de narco tráfico conocidas hasta entonces, una batalla que el gobierno nunca ganó del todo y que mutaría a los pocos años. Con la entrada de los setenta el tiempo del ácido daba sus últimos coletazos. Las sectas proliferaron y un nuevo fantasma hizo aparición, un polvo blanco que con su guadaña decapitaría los proyectos de la hermandad de las drogas espirituales.

Como cualquier sociedad, la contracultural, pese a sus supuestos propósitos de superar la autoridad y las jerarquías, se mostraría inoperante a la hora de dejar atrás un poder religioso, de una fe organizada, de un misterio ultraterreno y los rituales mágicos necesarios para encontrar sentido, no solo a ese misterio sino a su propia existencia. Es más, ebria de prosodia metafísica, acudía en rebaño al matadero de los sentidos, haciendo como los cristianos en el circo romano frente a los leones: dejarse devorar por este mundo para encontrar consuelo en otro mejor.” Jaime Gonzalo. Poder Freak, vol. 3

 

♦ Cristian Aguado Crespo

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