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JACK JOHNSON, EL PRIMER ICONO POP DEL PUEBLO AFROAMERICANO

Seguramente en la memoria colectiva retumban comunes los nombres de algunas de las más altas figuras del pueblo afroamericano, Martin Luther King, Muhammad Ali o Angela Davis, figuras que trascendieron los márgenes mundanos para habitar la morada de los dioses paganos, vidas que consiguieron que los mitos negros poblaran también el olimpo, y en definitiva, figuras que consiguieron cambiar el rumbo de la historia.

Lo que no es tan seguro es que entre los nombres que retumban en la memoria colectiva suene de la misma forma el de Jack Johnson, el primer boxeador negro campeón de los pesos pesados de la historia del boxeo que no vaciló en enfrentarse a los estamentos raciales de la nación estadounidense, el humano a quien el gobierno tenía que derrocar.


JACK JOHNSON

EL PRIMER BOXEADOR NEGRO QUE LUCHÓ CONTRA EL MUNDO


Jack Johnson, el primer boxeador negro en conquistar el título de Campeón Mundial

La historia de Jack Johnson

La historia de Jack Johnson se remonta a 1878, Texas. La segregación racial en Estados Unidos era por entonces una cruda realidad, donde ser negro significaba sencillamente no poder tomar un café en un local cualquiera o tener que viajar en la parte trasera de un autobús. Ser negro era en definitiva ser un ciudadano de segunda clase.

De padres esclavos, Jack pronto destacó por su iniciativa personal de sobrepasar las barreras sociales implantadas por la sociedad blanca, y a la edad de 20 años debutaba como profesional en el mundo del boxeo, una profesión que aprendió muy bien.

Por entonces las élites blancas se divertían mofándose de aquellos a quien consideraban inferiores, un vicio que terminó en muchos casos por convertirse en pasatiempos de ocio organizados, verdaderos gestos de menosprecio a los negros constituidos por selectos clubs sociales.

Uno de esos pasatiempos fueron las Battles Royales, combates que consistían en “reunir a un grupo de cuatro o cinco chicos negros, vendarles los ojos y ponerlos en el centro de un ring. Ahí los dejaban que se lanzasen puñetazos entre ellos, y al final, el último que quedaba en pie era el ganador. Los espectadores lanzaban monedas al cuadrilátero y disfrutaban una cosa tremenda viendo cómo esos chicos intentaban coger las monedas con los guantes de boxeo puestos.” Hank Kaplan.

Los blancos quizá no lo sabían,

pero estaban dado vida a su peor pesadilla.

Battle Royale

Dicen que fue en las Battle Royales donde Jack desarrolló su especial destreza en el arte de la defensa, una cualidad que le acompañó de por vida en el ring y que sin duda le sirvió para alcanzar las cotas más altas en el mundo del boxeo. En las Battle Royales esquivar los golpes era casi más importante que darlos.

Johnson debutó en el boxeo en 1898, y diez años después, en 1908, se convirtió en el primer negro campeón de los pesos pesados, un título para el que la sociedad blanca de principios de siglo no estaba preparada.

Jack VS Robot

No temas a King Kong, no es malo

Jack Johnson pasó de los cuadriláteros clandestinos a los del mundo del boxeo oficial en solo un asalto, pero aun así en Estados Unidos no siempre se aceptaba a un negro como contrincante, y mucho menos como aspirante a campeón mundial. Jack había derrotado a los más rudos boxeadores y había demostrado que estaba más que preparado para enfrentarse al campeón, pero no encontraba la oportunidad, y sabía que no la encontraría en Estados Unidos, pero supo esperar.

La ocasión llegó cuando el por entonces Campeón Tommy Burns viajó a Australia, momento que Johnson aprovechó para retarlo a un combate fuera de EEUU.

El combate se celebró en Sidney el 26 de diciembre de 1908. Ese día Jack Johnson se convirtió en el primer negro campeón del mundo de los pesos pesados al ganar el combate frente a Tommy Burns. Un héroe nacía entre la población negra y un monstruo lo hacía para la sociedad blanca.

Lo más grave no era que el campeón del mundo del boxeo o el hombre más fuerte del mundo fuese negro, lo que verdaderamente no pudo tolerar la sociedad blanca americana de principios de siglo fue que su personaje traspasase los umbrales del ring para descodificar la hasta entonces imagen de negro zumbón, rural, sumiso y temeroso de su amo blanco, para dar la bienvenida al estereotipo de hombre negro que accede a un estado superior de conciencia y disfruta de los placeres terrenales de la vida de la misma forma que lo hace un blanco.

Jack Johnson, como campeón de los pesos pesados, conducía coches deportivos de lujo de colores extravagantes, lucía trajes ostentosos, era el alma de la fiesta allí donde acudiera, abrió un club de Jazz llamado Champion donde bailaba y se rumorea actuaba con su propia banda, poseía un leopardo como mascota a quien paseaba mientras degustaba copas de champagne. Juego, vicio, ostentación y muchas chicas fueron algunos de los atributos más destacables de Jack, quien de 1908 a 1913 se había convertido el rey de los bajos fondos de Chicago. 

De hecho, fueron de algún modo sus romances quienes acabaron con su carrera como profesional del boxeo.

El campeón de los pesos pesados Jack Johnson en su deportivo

El campeón de los pesos pesados Jack Johnson en su deportivo

Comenzó una campaña gubernamental para arrebatar a Jack Johnson el título de Campeón. La desesperación entre la población blanca se propagó casi como una epidimenia, todo el mundo buscaba a ese luchador blanco que derrotara a Jack y acabara con su soberanía negra. La sociedad blanca no estaba preparada para soportar durante mucho tiempo esa situación y esperaba con prisa que La Gran Esperanza Blanca apareciera pronto.

Jack Johnson y Hattie McClay, Stanley Park, 1909

Jack Johnson y Hattie McClay, Stanley Park, 1909

La Gran Esperanza Blanca

El elegido como la Gran Esperanza Blanca fue el excampeón mundial James Jeffries, un boxeador que hacía tiempo había dejado los cuadriláteros para retirarse al campo. Para él el último combate quedaba lejos, pero la sustancial suma de dinero y la presión social a la que se vio sometido lo empujaron a aceptar el combate, un combate que terminaría de institucionalizar el boxeo como deporte de masas, el combate del siglo.

El famoso novelista Jack London, que por entonces escribía también en prensa sobre boxeo dijo lo siguiente: “Jim Jeffries debe emerger de su granja de alfalfa y retirar la sonrisa dorada de la cara de Johnson. Jeff, depende de ti.

El combate por el título de campeón de los pesos pesados entre Jack Johnson y James Jeffries tuvo lugar en Reno, Nevada, el 4 de julio de 1910. En juego 30 mil dólares y 20 mil personas como espectadores. Hasta entonces no se había visto nada igual. El boxeo se convirtió en un verdadero negocio de masas, un deporte que invadía el interés de toda la población y generaba espectactivas sociales.

Pero la supremacía blanca recibió un duro golpe, Jeffries fue derrotado, y a los pocos días Jack Johnson disfrutaba de nuevo de su soberanía negra en los bajos fondos de Chicago, nada había cambiado.

Jack Jonshon

Ley Mann, una fórmula secreta made in USA

Algo estaba claro, Jack no tenía rival en el ring y el gobierno tuvo que investigar la fórmula para acabar con él. Buscaron su punto flaco y lo encontraron en su pasión por las doncellas y en la Ley Mann, una ley de carácter federal que condenaba el transporte de mujeres blancas con propósitos de prostitución. Sabían que Jack conocía y había viajado con algunas prostitutas, y aunque no se dedicaba al tráfico, técnicamente había violado esa ley.

El 18 de octubre de 1912 Jack Johnson fue detenido y sentenciado a un año de prisión. El campeón había sido despojado de su título.

Un posible indulto sería de ley

Hace pocos días, el 21 de abril de 2018, el Presidente Donal Trump twitteó que estaba valorando la posible absolución de Jack Johnson, una reflexión que devino de la petición de Sylvester Stallone, el famoso Rocky Balboa.

Resulta del todo paradójico que, cien años después, sea Donald Trump quien baraje la posibilidad de conceder el indulto a quien fue el primer negro en conseguir el título de campeón de los pesos pesados, más cuando no hace falta mucha vista para comprobar cuál es su política migratoria.

Hoy, cien años después de que Jack Johnson conquistara el título de campeón, sigue siendo un deportista no reconocido oficialmente por una condena técnica producto de la intolerancia blanca a la igualdad entre las personas. El legado de Jack dejó 77 victorias, 48 nocauts, 13 derrotas, 14 empates, 19 combates sin decisión, una carrera deportiva brillante y sobre todo una huella muy importante, la del primer ídolo pop negro del pueblo afroamericano a quien no le tembló la mano a la hora de pelear contra el mundo.

Cristian Aguado

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