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DE LA MINA A LA PASARELA

By Enero 19, 2016 ARTE 4 Comments

Suenan reiterados los golpes de pala en la piedra, y el sol del oeste preside la llanura de la mina mientras los buscadores de oro consuelan su esfuerzo con la esperanza de encontrar su tesoro. Los observo durante horas día tras día. A su lado, a un giro de vista se encuentra el campamento de tiendas, siempre olvidado y en desuso a favor de la intemperie. El tren de palanca se dirige por las vías hacia lo más hondo de la mina guiado por dos hombres de aspecto estropeado a la vez que de ella sale un grupo con los bolsillos y las manos cargadas de herramientas y restos de piedra. Llevan todos roto el pantalón.
¡Uy!, perdón, olvidé presentarme, estaba pensando. Mi nombre es Levi-Strauss, corre el año 1853, nos encontramos en el Estado de California en plena fiebre del oro y acabo de tener una idea brillante.

El origen de una prenda obrera

Puede parecer extraño, pero lo que para nosotros es una prenda de uso habitual y de estilo en su día fue diseñada solo y concretamente para darle uso en el trabajo. Sí, hablamos del pantalón vaquero. ¿Significa esto que vestimos con ropa de obrero? Se podría decir sin problema que sí, y además está muy de moda. Y es que esta prenda, al igual que muchas de las invenciones tontas del hombre, es más bien fruto de la necesidad que del capricho.

Se dice que la búsqueda de fortuna llevó Strauss a la ciudad de San Francisco en 1853, donde por entonces las oportunidades de hacer dinero y negocio se habían multiplicado con el descubrimiento de oro en las minas del oeste. Esa situación atrajo a Levi Strauss hasta allí con el fin de formalizar la venta de lonas y tiendas de campaña para los campamentos de buscadores de oro asentados en las minas.

Strauss comprendió al poco tiempo que las tiendas no eran realmente necesarias, ya que los trabajadores preferían descansar al aire libre, por lo que replanteó su idea (o lo que se dice ahora, se reinventó) Observó que las prendas de los obreros eran flojas y no estaban preparadas para resistir las condiciones del trabajo pesado de la mina. Y de ahí concluyó que era necesaria una prenda más fuerte que permitiera a los empleados y buscadores de oro trabajar sin impedimentos, por lo que se decidió a usar el tejido de las tiendas de campaña para la confección de un nuevo pantalón de trabajo más resistente.

Estaba diseñada la idea, faltaba materializarla, y eso era trabajo de Jacob Davis ¡Socio, llama al viejo continente y que traigan denim!

La tela del pantalón vaquero, conocida como denim, se remonta al siglo XVII en la ciudad de Nimes, Francia, donde se descubrió un tejido de algodón especialmente resistente que adquiría el color azul al aplicársele pigmentos naturales, y que en un principio se utilizaba para la confección de toldos, velas de barco o como decíamos también tiendas de campaña.

Fue así en definitiva como el denim pasó a ser la tela bruta del pantalón vaquero, al cual sólo le quedaba reforzarse y convertirse en una verdadera prenda resistente.

Jacob Davis

Jacob Davis

La idea de Jacob David, tan sencilla a día de hoy, supuso un avance casi revolucionario en el desarrollo de la ropa de trabajo. Éste incorporó remaches de cobre en las costuras, tiradores y tres bolsillos (dos laterales y uno trasero) de forma que el pantalón resistía mejor las condiciones del trabajo y permitía portar las herramientas sin que la prenda se rompiera, y por otro lado suponía a la vez un ahorro económico al ser más duradera ¡Jacob for President!

Una vez diseñado y confeccionado el vaquero comenzó a comercializarse entre los trabajadores de la mina, los granjeros, vaqueros del campo y ferroviarios. El nuevo uniforme presumía de cierto aire fresco y de ser una prenda práctica tanto por su uso como por su resistencia. En su día el precio de una unidad era de 1,5 $. En 1873 el pantalón de trabajo se patenta como blue jean. Ha nacido el 501.

De la mina a las pasarelas

El año 1934 la marca Levi’s lanzó el primer pantalón vaquero femenino, el 701. Si hasta entonces las mujeres ganaderas y del campo usaban vaqueros de chico, desde la fecha tenían la posibilidad de elegir una nueva silueta. De todos modos, las chicas continuaron usando el modelo 501 bien por elección personal o en ocasiones porque el nuevo modelo era más complicado de conseguir debido a su menor tirada en fabrica.

La vida del pantalón vaquero experimenta un cambio sustancial a lo largo de los años 50 en EE UU. Del campo pasa a la ciudad y a formar parte de la vestimenta de los jóvenes que por entonces viven inmersos en un universo narrado por las canciones de rock and roll. Y si bien es éste y su actitud rebelde quienes llevan en un principio la prenda a la calle es finalmente la industria del cine de Hollywood quien le da el empujón definitivo. Actores y actrices como Marilyn Monroe, James Dean, Elvis Presley o Marlon Brandon son un ejemplo de cómo a través del icono y la gran pantalla el imaginario estadounidense comienza a aceptar e incorporar el vaquero como una prenda usual del armario de casa.

El paso del campo a la ciudad termina por configurar el universo del pantalón vaquero. Desde que el modelo 501 de Levi’s vio la luz multitud de variantes y adaptaciones se han ido repitiendo en función de la demanda estética y del momento social.

Es interesante como la moda, un ámbito del mundo del arte y la creación, que a día de hoy tiene por lo general un discurso superficial, ha sido y es un espejo donde se refleja el universo socio político de un periodo. La mutación del pantalón vaquero está estrechamente ligada a una serie de condicionantes que a su vez se encadenan con otros. Así, por ejemplo la música, que por su potencial como medio de comunicación de masas está en sintonía con las exigencias artísticas y políticas de su tiempo, lo está a la vez con la moda y ésta con aquella. Esta lectura es importante si consideramos que una de las conquistas de los jóvenes de los 60-70 ha sido, si no bien un trozo del pastel político, la conquista de la moda.

Teddy Girl

Teddy Girl

 

 

Las Teddy Girls eran pandillas de chicas en el periodo de posguerra que giraban el estilo Teddy Boy al mundo femenino. Procedían de la clase trabajadora y se ajustaban a las exigencias de la cultura juvenil afrontando sueldos más bajos que lo hombres. Coleccionaban discos y frecuentaban los cines y salones de baile. Son un ejemplo de cómo la juventud impregnaba el imaginario y moldeaba el mundo a su gusto a través del estilo y la estética.

En este sentido, a la vez que la silueta femenina y masculina cambiaba la forma según la década, la figura del vaquero mutaba en función de ésta. Desde el estilo boyfriend de tiro recto masculino bad boy de los 50 con el rock and roll, a los petos y las campanas de los hippies y la música folk y drogas psicodélicas de pelo largo y utopía de la contracultura estadounidense. De icono de mujer trabajadora del campo a símbolo de la sensualidad, hasta su universalización en los años 70 con la reivindicación de los derechos sociales y su uso en la calle por parte de la comunidad afroamericana y la mujer.
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Da el pelotazo en las décadas de los 80 y 90 con su salto a las pasarelas y los estilos musicales punk, heavy, hip hop y grunge hasta llegar a nuestros días con la fast fashion, donde cualquier estilo es susceptible de ponerse de moda y/o desaparecer en cuestión de meses.

Tiro alto, bajo, shorts, elásticos, ahora lo rajo por la rodilla, o las diferentes marcas de jeans que surjieron en Estados Unidos y Europa (Lee, Lois, Liberto, Diesel), son manifestaciones de una prenda que por mucho que mute, de lo que presume es de haberse constituido por su empuje reivindicativo de igualdad y por continuar con el mismo patrón independientemente de las exigencias de la moda.

Por suerte o buena visión Levi Strauss acertó al patentar una prenda que podía abarcar lo que iba a ser la demanda de una sociedad industrial en proceso de democratización de los estratos sociales. Y en ese sentido solo podía ser una prenda relacionada con el estrato social de la inmensa mayoría, y ahí reside la inmensa mayoría de su éxito. Pues sin duda no existe a día de hoy sociedad urbanita moderna que no use pantalones vaqueros.

Chopper Monster

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